Principia Programmatica

cvm Ars Compilandi & Ars Interpretandi

El dia que el viento sopló hipohuracanadamente

Como seguramente ya habréis visto en las noticias, durante todo el dia de ayer (empezando ya por la noche) un fuerte vendaval estuvo azotando toda la zona de Barcelona y cercanías. En concreto, en el Papiol, donde vivo, que es un pueblo situado en lo alto de un promontorio, varios árboles fueron arrancados de cuajo en el llamado "Bosc d'en Blanc", uno de ellos lo encontramos en la carretera cuando salíamos del pueblo, ocupando los dos sentidos, de manera que la carretera estaba cortada.

Pasamos el dia en Barcelona, donde vimos innumerables motos tumbadas, vallas publicitarias destrozadas, un par de palmeras derribadas también (fuimos testigos de como quedó el taxi al que le cayó una encima), semáforos girados y hasta en el barrio de Pueblo Nuevo, algo que parecía un revestimiento de estos que ponen en los edificios como aislante, en lo alto de un árbol, mientras operarios del Ayuntamiento o de los bomberos se afanaban en retirarlo. Mientras estábamos en Barcelona, nos enteramos de que en el pueblo, y varios pueblos vecinos más, estaban sin suministro eléctrico.

Cuando volvimos, ya había anochecido y solo podíamos ver los destrozos que alcanzábamos a alumbrar con los faros del coche, ya que seguía sin volver la luz. Pudimos ver árboles partidos, paredes derrumbadas, toda clase de vallas de las obras tumbadas, antenas que habían caído a la calle... Las tejas de nuestra propia casa habían ido a parar a los balcones de los vecinos de enfrente, que hicieron bien en bajar las persianas ya que corrían un serio peligro de encontrarse en el salón de sus casas con objetos cerámicos con una gran masa inercial

Cenamos como pudimos y, teniendo en cuenta que la calefacción, pese a ser de gas, no funciona sin electricidad, optamos por irnos a dormir pronto y meter a las niñas en nuestra cama, para que se mantuvieran calientes (Desde luego, no entiendo a estos practicantes de co-lecho, así no hay quien descanse).

Cuando nos hemos levantado por la mañana, la luz seguía sin volver. Así que me he dirigido a la fonda de la esquina de casa, donde cocinan con gas (nosotros tenemos vitro) y les he pedido que me calentaran el agua para el bibe de las niñas (aprovecho para mandar mi agradecimiento a la Fonda Casanovas, si alguna vez no sabéis donde comer y estáis por el Baix Llobregat, os la recomiendo). Mientras esperaba, me han contado de parabólicas que han acabado en el suelo, tejas y macetas precipitadas a la via pública... en fin, de todo un poco.

Al final la luz ha vuelto (aunque no se si ya estamos conectados a la red general o a un generador de campaña). Hemos cancelado los planes de pasar la mañana en Barcelona (donde al menos hubiéramos podido comer caliente) y hemos salido a dar un paseo. Charlando con los vecinos, nos hemos enterado (ya que aún no habíamos tenido ocasión de ver las notícias) de un mini-incendio justo enfrente de casa, causado por la imprudencia al manipular una bombona antigua de camping gas, de diversas muertes en la comarca, ... y hemos visto más destrozos. En fin, no me gusta usar el adjetivo dantesco, ya que se abusa del mismo, pero menudo panorama...

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